martes, 23 de diciembre de 2008

Botox: Preguntas y respuestas

A continuación respondemos a algunas de las preguntas que nuestros pacientes nos hacen con frecuencia en nuestra consulta

¿Puedo ser alérgico al Botox?

Hasta el momento no se han descrito casos de pacientes alérgicos al botox, por lo que se considera un tratamiento muy seguro.


¿Puede ser que el Botox no me haga efecto?

Se han descrito casos de pacientes que han desarrollado anticuerpos a esta proteina, pero sólo en casos del empleo en altas dosis, como en neurología o rehabilitación. En estética se emplean dosis mínimas por lo que la aparición de anticuerpos es excepcional. En nuestra experiencia cuando un paciente dice que el botox ya no le hace efecto, si aumentamos un poco la dosis vemos que el botox sí funciona. No nos hemos encontrado a ninguna persona que sea resistente al botox.

¿A que edad se consiguen mejores resultados con Botox?

En general cuanto más joven es el paciente los resultados son mejores. Los pacientes entre los 20 y los 40 años tiene una piel fina y lisa, y no tiene flaccidez, por lo que los resultados son muy buenos. En persona de más de 50 o 60 años la piel es más gruesa y existe flaccidez, por lo que los resultados no son tan espectaculares.

¿Cuándo debería empezar a inyectarme botox?

No depende de la edad sino de las características anatómicas de cada persona. Hay jóvenes de 25 años que tienen un entrecejo muy marcado y que mejorarían mucho con Botox. Sin embargo hay personas de 60 años que no tienen entrecejo, por lo que no les interesaría ponerse Botox. Por tanto la edad de comienzo depende de la “fuerza” de los músculos de la cara.

¿Cuándo deje de ponerme Botox me arrugaré más?

No. Este es un mito frecuente que se comenta en relación al Botox y es completamente falso. Lo cierto es que el efecto del Botox va desapareciendo progresivamente a lo largo de los meses y la contracción muscular, y por consiguiente las arrugas, vuelven. Pero nunca las arrugas aumentan. De hecho con el Botox se produce una “educación” de los músculos faciales. Por ejemplo tenemos pacientes que tras inyectarse botox durante años han pasado de tener un entrecejo muy marcado, a tener la zona relajada incluso cuando el efecto del botox ya está desapareciendo.

¿En qué consiste la técnica del Botox?

La toxina botulínica se aplica mediante inyección, produciendo una relajación del músculo donde es inyectado. No deja cicatrices ni produce inflamación alguna. El dolor es mínimo. No es necesario anestesia. Los efectos se notan a los 4-5 días.

¿Es seguro el Botox?

Sí. La toxina botulínica se ha empleado desde hace más de 25 años para el tratamiento de alteraciones oftalmológicas y neurológicas con gran seguridad y eficacia. Actualmente millones de personas realizan este tratamiento con fines estéticos. Hoy Botox es uno de los fármacos más seguros de los que utilizamos los médicos en nuestras consultas. Se podría multiplicar la dosis que utilizamos en estética por 20 y no tendríamos ningún efecto peligroso para el organismo.

Las posibles complicaciones derivan de una mala técnica del médico. La infiltración no requiere preparación ni importantes cuidados posteriores. Sin embargo requiere mucha precisión y técnica porque si se relajan músculos con la toxina botulínica de forma inadecuada, el resultado puede ser una alteración no sólo estética, sino funcional.

¿Por que utilizamos técnica de rejuvenecimiento temporales?

En ocasiones nuestros pacientes nos preguntan por qué no utilizamos rellenos permanentes para evitar el tener que acudir periódicamente a la consulta. Sin embargo nos gusta usar técnicas como el ácido hialurónico, que dura de 6 a 10 meses, o el botox, que dura de 3 a 6 meses. Las razones son varias.

En primer lugar el envejecimiento es un proceso dinámico y lo que hoy puede quedar fenomenal, quizá dentro de 4 años, con los cambios que se producen en la cara, no queda bien. Por ello el uso de técnicas temporales NOS PERMITE AJUSTAR EL TRATAMIENTO A LA SITUACION ESTETICA DEL PACIENTE.

En segundo lugar está la seguridad: las técnicas permanentes pueden dar lugar a complicaciones permanentes. El ácido hialurónico se ha demostrado que desaparece gradualmente de nuestra piel, reabsorbiéndose de forma natural.

En tercer lugar está el resultado NATURAL de la expresión: con técnicas temporales es más fácil conseguir un resultado natural. Con técnicas permanentes el resultado final es más impredecible.
Y por último está la tranquilidad que tiene el paciente de que si no le gusta el resultado, su efecto va a desaparecer en un breve espacio de tiempo.

Por ello recomendamos a nuestros lectores que por seguridad, naturalidad y tranquilidad, siempre utilicen técnicas reabsorbibles.


Quiero hacerme algún tratamiento para rejuvenecer pero me espantan las caras artificiales que veo constantemente. ¿A qué se deben esas caras?

El principal responsable solemos ser los médicos. Debemos saber decir que no a determinados pacientes. Debemos saber parar. También es imprescindible la prudencia a la hora de lanzarnos a probar nuevos rellenos, toxinas botulínicas o láseres. No debemos dejarnos presionar por la industria que en ocasiones nos prometen novedosas y efectivas técnicas que luego resultan que no lo son. Debemos basarnos en la prudencia y el rigor científico de los ensayos clínicos bien realizados.

También los medios de comunicación deben de saber que muchas veces debemos de huir de lo último. A los medios siempre le gusta escribir sobre lo último, pero en esta área la medicina científica no puede ofrecer un titular todos los meses. De hecho hoy la base y el futuro próximo del rejuvenecimiento facial se basa en el uso de la toxina botulínica, que lleva más de 25 años en el mercado, y el ácido hialurónico, que llevamos utilizándolo más de 12 años.

Y por último los pacientes deben de saber que la batalla contra el envejecimiento la tenemos perdida desde el nacimiento. Y esta batalla puede en ocasiones ser fuente de mucho estrés e infelicidad. Por ello debemos aprender a considerar el envejecimiento como algo verdaderamente natural.


Uno de los capítulos de su anterior libro “No te arrugues” comienza con la cita de la Condesa de Blessington que dice: “El mejor cosmético para la belleza es la felicidad” ¿Está de acuerdo? ¿Qué hay de cierto en esta frase?

No hay duda de que la felicidad es un gran ingrediente para poder ser atractivo. Pero desgraciadamente en nuestra sociedad la ausencia de belleza se ha convertido en ocasiones en una fuente de infelicidad.

Pero el culto a la belleza no es nuevo. De hecho Aristóteles, en un ejemplo del elitismo griego, decía que “es muy difícil ser feliz si eres feo.”

Parece que estamos programados biológicamente para sentirnos atraídos por la belleza. Existen estudios que demuestran que un bebé, que todavía no ha tenido influencias sociales, mantiene más la mirada antes personas atractivas. Y otros estudios han confirmado que distintas culturas y sociedad valoran la belleza de una forma similar. Hoy la gente se conmueve de una forma similar al contemplar la escultura de Nefertiti (que significa “la bella ha llegado”) que hace cientos de años.

Pero debe existir un equilibrio entre esa búsqueda de la belleza y el sentido común. Y aquí es donde los dermatólogos debemos de ayudar y educar a nuestros pacientes a utilizar las nuevas técnicas dermocosméticas de una forma natural y saludable.

Más información sobre botox

¿Qué es lo que más delata la edad en una persona?

Lo que más nos envejece es la mirada. Por eso el botox produce unos resultados tan espectaculares, ya que es muy eficaz en el tercio superior de la cara, aumentado la distancia entre las cejas y los ojos, relajando el entrecejo y las patas de gallo, y conservando la expresión.

Cuando tratamos a una mujer es fundamental no obsesionarnos en quitarle las arrugas de la cara ya que debe de existir una armonía entre la cara, el cuello, las manos, etc. La dermatología aplicada al campo de la belleza es una ciencia y un arte. Por ello no debemos empeñarnos en quitar años a nuestra apariencia física sino intentar conseguir que nuestros pacientes aparenten la edad que tienen, pero con buen aspecto. Es importante que los dermatólogos seamos capaces de ayudar a nuestros pacientes a envejecer con elegancia y discreción, utilizando de una forma científica y prudente los avances científicos de la dermatología cosmética.

lunes, 22 de diciembre de 2008

Cirugía micrográfica de Mohs

Cirugía micrográfica de Mohs en el tratamiento del cáncer de piel

La cirugía con control microscópico o cirugía micrográfica de Mohs es una técnica altamente eficaz para la extirpación de cáncer de piel. Actualmente se realiza en todos los países desarrollados y cada vez se está extendiendo más en los hospitales españoles. Esta técnica difiere de otros tratamientos de cáncer de piel en que permite el inmediato examen microscópico del tumor extirpado de forma que pueden ser eliminadas todas las "raíces" y extensiones del cáncer.

Ventajas de la cirugía micrográfica: Algunos cánceres de piel tienen "raíces" que pueden extenderse hacia la piel, vasos sanguíneos, nervios o cartílago. Por esta razón pueden volver a aparecer después de haber sido extirpados. La ventaja principal de la cirugía micrográfica de Mohs es que a través del microscopio y de forma inmediata se van extirpando esas "raíces" tumorales, con lo que se consigue mayores tasas de curación. Por otra parte al extirpar sólo tejido tumoral y respetar tejido sano se consigue con esta técnica los mejores resultados estéticos.

Más información sobre esta técnica

viernes, 19 de diciembre de 2008

Acné

¿Qué es el acné?

El acné es una enfermedad de los folículos pilosebáceos que están localizados en la cara, la espalda, el pecho, los hombros, e incluso la parte superior de los brazos. Es el problema dermatológico más frecuente en adolescentes y puede disminuir la autoestima en los que lo padecen e incluso afectar a las relaciones sociales, hasta el punto de causar importantes alteraciones psicológicas. Además las lesiones de acné pueden dejar marcas y cicatrices permanentes por lo que es importante realizar un tratamiento precoz y adecuado.

¿Por qué aparece el acné?

Aunque es una enfermedad típica de la adolescencia (acné juvenil) en ocasiones puede prolongarse hasta los 30-40 años o incluso puede aparecer por encima de esta edad. La causa exacta del acné es desconocida, pero se sabe que intervienen factores de diversa índole como factores hormonales que estimulan el crecimiento y secreción de las glándulas sebáceas (aumenta la secreción grasa), exceso de escamas en los poros y aumento de bacterias como el Propionibacterium acne, que provoca inflamación e infección.

¿Cómo se trata el acné?

El tratamiento del acné debe ser individualizado en cada caso, dependiendo del tipo de acné, de su severidad y de la edad del paciente. Habitualmente comenzamos con tratamiento no agresivos como cremas antiacné y antibióticos orales. En ocasiones utilizamos peelings superficiales, láseres y terapia fotodinámica. La isotretinoina oral es el tratamiento más eficaz. Además todos los pacientes con acné deben seguir unas medidas generales como lavado suave de la cara dos veces al día, no utilizar cosméticos comedogénicos (cremas muy grasas), ya que pueden producir acné y no tocar lo granos.

¿Se pueden eliminar las cicatrices de acné?

Las cicatrices acnéicas son muy difíciles de eliminar totalmente. Sin embargo con la aparición del láser Fraxel se consigue mejorar las cicatrices de forma muy eficaz y de una manera no agresiva. El tratamiento de las cicatrices de acné debemos plantearlo cuando hemos conseguido detener la aparición de lesiones activas.

¿Influye la dieta en el acné?

La dieta no parece ser un factor importante en el origen del acné en la mayoría de las personas y se han realizado estudios que demuestran que alimentos como el chocolate no producen acné.

Información sobre isotretinoína (Roacután, Acnemín, Isdiben, Dercutane):

1.- La isotretinoína es un tratamiento que ha demostrado ser eficaz en la mayoría de los pacientes tratados.

2.- La isotretinoína es un medicamento teratogénico (esto quiere decir que si una mujer embarazada ingiere isotretinoína, éste puede producir malformaciones en el feto). Este es el punto más importante y el efecto secundario más peligrosos del fármaco. Las mujeres deben firmar un consentimiento informado en el que conste que han comprendido el riesgo y las medidas a tomar. A los tres meses de dejar el tratamiento la paciente ya se puede quedar embarazada sin peligro.

3.- La isotretinoína puede producir elevación de los triglicéridos, del colesterol y alteración de la función hepática en algunos pacientes, por lo que realizamos un control analítico antes de empezar el tratamiento y durante éste. Estas alteraciones son raras y reversibles si se disminuye o se suspende el tratamiento. Se recomienda reducir la ingesta de grasas y suspender la de alcohol durante el tratamiento.

4.- Durante el tratamiento notará sequedad de la piel y las mucosas (labios, ojos) que suele controlarse bien con cremas hidratantes y emolientes. Esta sequedad cede tras terminar el tratamiento. Si utiliza lentillas, puede ser necesario el uso de lágrimas artificiales, suero fisiológico o incluso retirar las lentes de contacto.

5.- La isotretinoína puede tomarse en verano, aunque es conveniente utilizar cremas solares protectoras, pues los pacientes son más sensibles a la exposición solar.

6.- La isotretinoína debe tomarse con alimentos y no debe asociarse a suplementos de vitamina A ni a tetraciclinas.

7.- No se puede donar sangre hasta pasado un mes de finalizado el tratamiento.
Por último, no dude en consultarnos telefónicamente si le surge alguna duda o problema durante el tratamiento.

Nuestro protocolo en el caso de iniciar tratamiento con isotetrinoína:

1. - Necesitamos una analítica general antes del tratamiento.

2. - Al mes de tratamiento deberá realizar una segunda analítica. Esta analítica la puede traer en mano en la primera revisión que será al mes y medio de iniciar el tratamiento. En esta primera revisión valoraremos cómo va el tratamiento y subiremos la dosis de la medicación.

3. - A los tres meses de iniciar el tratamiento nos gustaría verle de nuevo para valorar la dosis y cuándo finalizaremos el tratamiento.

En resumen, nuestro protocolo de tratamiento requiere:

1. - Una analítica antes y al mes de tratamiento.

2. - Una revisión al mes y medio y a los tres meses de iniciar el tratamiento.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Curriculum Dr. Ricardo Ruiz Rodríguez

Ricardo Ruiz Rodríguez se licenció en Medicina y Cirugía por la Universidad Complutense de Madrid en 1987, especializandose posteriormente en dermatología en el Hospital Universitario 12 de Octubre. Doctor en Medicina y Cirugía cum laude, completó su formación trabajando como dermatólogo en la Clínica Mayo y en la Universidad de California San Francisco.

Actualmente es jefe de la Unidad de Dermatología de la Clínica Ruber, y director de la Clínica Dermatológica Internacional de Madrid. Miembro de las academias Americana y Española de Dermatología y de la Sociedad Americana de Cirugía Dermatológica, participa habitualmente como ponente en congresos de dermatología nacionales e internacionales, y ha publicado numerosos trabajos científicos.

Más información en http://www.ricardoruiz.es/