La grasa de nuestro cuerpo se pude dividir entre la grasa normal y la grasa parda o BAT (Brown Adipose Tissue). La grasa parda tiene la sorprendente característica de que activa el metabolismo y nos hace perder peso de forma espontánea, sin necesidad de hacer ejercicio.
¿Cómo podemos activar esa grasa parda para tener más? Bajando la temperatura de nuestro cuerpo. Este hecho ha sido recientemente demostrado en un estudio publicado en el New England Journal of Medicine y puede tener unas aplicaciones muy interesantes.
Por ejemplo se sabe que la gente obesa y las personas que tienen el azúcar alto tienen menos grasa parda. Por ello es interesante la aplicación de frío para conseguir aumentar el porcentaje de grasa parda en estas personas.
Además se está estudiando la posibilidad de que determinados fármacos (beta adrenérgicos) puedan aumentar el porcentaje de grasa parda en pacientes. Incluso hay líneas de investigación de autotransplantes de grasa parda, ya que todos tenemos un porcentaje mayor o menor de este tejido.
Además las células grasas son las células del organismo más sensibles al frío. Todos tenemos la experiencia que la mantequilla o el aceite en la nevera cambia de consistencia. Por ello el Dr. Rox Anderson, de la Universidad de Harvard, diseñó recientemente una técnica para aplicar frío a determinados acúmulos de grasa (Criolipolisis) y de esa forma eliminar "michelines" sin cirugía.
En resumen, en medicina hemos utilizado en los últimos años el calor como arma terapeútica (láseres, bisturí eléctrico, radiofrecuencia, ultrasonidos, etc). Parece que ahora le toca el turno al frío.



















