lunes, 27 de septiembre de 2010

El Botox es seguro

Acabo de regresar de dar una conferencia sobre Toxina Botulínica (Botox) en la Clínica Universitaria de Navarra. He hablado sobre las múltiples aplicaciones no solo estéticas sino medicas de este fármaco que ha revolucionado el tratamiento de muchas enfermedades.

Cuentan una anécdota sobre el diseñador Armani, al cual se le acerco una persona en una fiesta que le dijo: "Sr. Armani, que elegante va usted" a lo que Armani le contesto: "no iré tan elegante cuando usted se ha dado cuenta."

Lo mismo pasa con el Botox. Es fundamental que a nuestros pacientes nadie les detecte que llevan Botox. Menos es más, y los resultados discretos y elegantes son las claves del éxito. Por ello en la presentación he destacado las técnicas para conseguir un resultado natural.

Preparando la charla me he dado cuenta que la toxina botulínica es de los fármacos mas seguros que existen en la actualidad.

Todo tratamiento medico y estético tiene sus posibles complicaciones. Sin embargo aunque parezca sorprendente la toxina botulínica tiene muchas menos complicaciones que el uso de láseres, peeling químicos e incluso rellenos, incluido el acido hialurónico. Además si existiera alguna complicación (asimetrías, caída de parpado, hematoma), estas desaparecen espontáneamente.

Por ello la toxina es la técnica estética mas realizada en el mundo. De hecho, a pesar de la crisis, en EEUU el número de personas que se infiltran Botox sigue aumentando.

En resumen, el uso prudente y moderado de toxina botulínica será sin duda el eje de la prevención y tratamiento del rejuvenecimiento facial en las próximas décadas.

lunes, 20 de septiembre de 2010

¿QUE ES LA BELLEZA?

Estamos organizando un congreso internacional con la revista Yo Dona sobre “Belleza sin cirugía: las técnicas que producen resultados naturales” que tendrá lugar el próximo 14 de octubre. Ante la locura que existe en relación al abuso de las técnicas estéticas y los grotescos resultados que podemos ver en determinadas personas, vamos a editar un decálogo para los pacientes sobre “la belleza natural”.

Preparando este congreso me ha surgido la pregunta: ¿qué es realmente la belleza?

Es cierto que estamos programados biológicamente para sentirnos atraídos por lo bello. Nuestro sentido estético se encuentra profundamente arraigado en nuestros genes. Hay estudios que demuestran que un recién nacido mantiene la mirada durante más tiempo ante una persona atractiva que ante una persona no atractiva.

Sin embargo la belleza se opone al concepto de que todos debemos tener las mismas oportunidades al nacer. Parece demostrado que las personas atractivas tienen más facilidades en la vida. Existen estudios que demuestran que las personas “bellas” encuentran con mayor facilidad trabajo, sus sueldos son más elevados, tienen menos dificultades para encontrar pareja, e incluso el médico dedica más tiempo en su consulta. Hay incluso algún estudio que demuestra que los padres pasan más tiempo con sus hijos si éstos son “guapos”. En resumen, las personas atractivas inducen respuestas positivas y existe una peligrosa y en ocasiones angustiosa relación entre belleza y éxito.

Por lo tanto, y aunque sea injusto ya que no tiene ningún mérito, la gente bella tiene una ventaja en la vida, sobre todo en situaciones donde una primera impresión es decisiva. Y sabemos que “sólo tenemos una oportunidad de causar una primera buena impresión”.

Pero ¿existe realmente unos cánones eternos de belleza o ésta depende de los criterios de la época? Hay personas que defienden que la belleza está en el ojo de quien la observa, y los cánones de belleza varían en función de las distintas culturas y de las épocas que nos ha tocado vivir.

Por ejemplo el aspecto de la figura humana ideal ha cambiado con las distintas culturas y épocas. Rubens se quedaría perplejo si asistiera a la pasarela Cibeles. Es cierto que en épocas de pobreza las personas no delgadas se consideran más atractivas. Hoy la delgadez es uno de los requisitos para la elegancia según muchos diseñadores de ropa.

Incluso en el cine se puede observar cambios en el gusto estético en función del tiempo en que vivimos. En épocas de crisis los rasgos “duros” se ponen de moda, como es el caso de Marlene Dietrich, y en tiempos de bonanza económica son más interesantes las caras más femeninas como Audrey Hepburn.

Está claro que los gustos y las modas cambian en función de las distintas culturas y de la época en que vivimos. Sin embargo parece que existen una serie de criterios estables y eternos de belleza. Cuando uno contempla la estatua de Neffertiti (que significa “la hermosa ha llegado”) o las Majas de Goya probablemente tenemos las mismas sensaciones que las personas que las contemplaron siglos atrás. Al admirar un cuadro de Rubens observamos mujeres que hoy se podríamos considerar obesas, y sin embargo podemos detectar la sensualidad y la armonía de esos cuerpos femeninos.

Por lo tanto personas de distintas culturas y épocas tienen una idea similar de lo que constituye un rostro atractivo. De esta forma los dermatólogos y cirujanos plásticos podremos, con las técnicas disponibles, ayudar a nuestros pacientes a mejorar su aspecto, basándonos en esta fórmula eterna de la belleza.

Pero la búsqueda constante de la belleza puede ser una fuente enorme de insatisfacción. Por lo tanto médicos y pacientes tenemos que tener sentido estético, pero también sentido común, y saber decir no. Hoy la nueva era demanda retoques discretos y envejecer con discreción consiguiendo convertir la dermatología cosmética en una ciencia y un arte. Como decía en un post anterior es crucial seguir la máxima de “menos es más”. Y no olvidar que no se trata de quitar arrugas a la vida sino de poner vida a las arrugas.

domingo, 12 de septiembre de 2010

PARALISIS FACIAL Y BOTOX

Ayer estuve hablando sobre el Botox con Dra. Susana Moraleda, especialista en el manejo de la parálisis facial con toxina botulínica, que trabaja con nosotros y también en el hospital universitario de la Paz. Es impresionante lo que la toxina botulínica puede ayudar a sus pacientes.

La parálisis facial se produce por varias causas: una cirugía que afecta un nervio, un tumor, un herpes, etc. Como consecuencia se “paralizan” los músculos de un lado de la cara. Y en ocasiones los músculos del lado “sano” se vuelven más fuertes y “tiran” con más potencia, produciendo asimetrías muy inestéticas.

La toxina botulínica consigue relajar esos músculos de una forma rápida y segura, produciendo una mayor simetría a la cara y previniendo nuevas asimetrías. De esta forma mejora muchísimo la calidad de vida de estos pacientes con parálisis facial.
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Es curioso que la gente relaciona el Botox con tratamiento estético, pero hoy en España más del 60 % de los tratamientos con toxina botulínica se hacen con fines médicos: niños con contracciones musculares, sudoración excesiva, estrabismo, dolor, fisuras anales, cefaleas, vaginismo, salivación excesiva, etc.
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Para más información consultar unidad de parálisis facial de Clínica Dermatológica Internacional

jueves, 2 de septiembre de 2010

En la piel del paciente con cáncer


Mi madre ha sido diagnosticada de cáncer por lo que ha tenido que realizar ciclos de quimioterapia y numerosas sesiones de radioterapia. Gracias a Dios por el momento se encuentra muy bien y cada día que pasa es un regalo para todos.

Aunque ya lo sabía de mi práctica diaria como dermatólogo, me he quedado impresionado de lo importante que es un buen manejo de la piel para ayudar a manejar los efectos secundarios de la quimio y la radioterapia. La piel refleja lo que está ocurriendo en el interior de nuestro organismo.

Los efectos secundarios ocurren porque la mayor parte de los tratamientos oncológicos no distinguen entre las células malignas y las sanas. Por ejemplo la quimioterapia afecta sobre todo a las células que se dividen con mayor velocidad (tracto digestivo, células de la sangre, pelo), por lo que los efectos secundarios suelen ser úlceras en la boca, diarrea, nauseas, anemia y alopecia. La radioterapia elimina las células que están en su campo de acción, por lo que siempre “mata” las células que están al lado del tumor o en el camino de la radiación.

La pérdida de pelo suele comenzar 2 o 3 semanas después del primer ciclo de quimioterapia y puede afectar el cuero cabelludo, las cejas, las pestañas, y el pelo del resto del cuerpo. Lo importante es que el pelo SIEMPRE vuelve a crecer, aunque a veces cambia de color o de textura (se hace rizado o liso). Suele ser aconsejable: cortarse el pelo antes de que se caiga por el tratamiento (psicológicamente se lleva mejor); comprar de antemano una peluca de calidad; probar pañuelos o sombreros; protegerse el cuero cabelludo del sol.

La radiación suele producir una dermatitis muy intensa en la zona radiada, que en ocasiones produce mucho escozor y dolor. El uso de crema hidratantes especiales es fundamental para aliviarlo. Y es importante no exponer la zona al sol. Además la piel de los pacientes con cáncer siempre está muy seca por lo que la hidratación extra de la piel es fundamental. En ocasiones determinados quimioterápicos producen el llamado “radiation recall” que consiste en una erupción justo en la zona donde se ha radiado el tumor.

Enseñar a maquillarse a un paciente con cáncer es a veces muy interesante para elevar su autoestima. Simplemente saber cómo perfilarse las cejas hasta que éstas vuelvan a crecer puede hacer que el paciente se sienta mejor.

El médico debe “curar a veces y aliviar siempre”. Hoy los medicos curamos más que hace unos años pero a veces, con las prisas de la medicina moderna, desgraciadamente aliviamos menos. Los médicos no debemos olvidarnos de tratar no sólo la enfermedad sino también al paciente. Y no debemos esperar a que nuestra madre se ponga enferma.